Hace un par de dí­as estaba tomándome un café en Starbucks cuando me percaté de la textura de las servilletas: rugosa, de color seco, áspera; papel reciclado obviamente. El pensamiento fue confirmado por el triángulo de tres flechas cí­clicas impreso en su parte posterior.

Cuando este tipo de situaciones ocurre y uno piensa que al menos, por un dí­a, puso un grano de arena por hacer de este un planeta mejor, es satisfactorio.


Starbucks Café, fundado en 1971, es el causante de innovar el concepto de “salas de estar” como cafeterí­as de buena calidad. El mejor café, servido en el mejor lugar, les gusta autodenominarse. Actualmente cuentan con más de 6,500 puntos de venta internacionales.

Dentro de sus acciones sociales, en 1998 firmaron un acuerdo con Conservation International para apoyar el cultivo de café a la sombra, método que garantiza la conservación de la biodiversidad y el bienestar de los cafeticultores y sus familias.

La alianza dio fruto en La Reserva de la Biósfera El Triunfo, en la Sierra Madre de Chiapas. El producto que resulta del acuerdo es el Shade Grown México, que la cadena compra y exporta. Starbucks les paga a las comunidades cafetaleras un 60% más del precio del mercado. Con este sistema se incrementan los beneficios económicos y las posibilidades de los agricultores en sus paí­ses de origen.

Starbucks tiene como prioridad comprar café orgánico, es decir, sin pesticidas, herbicidas o fertilizantes sintéticos, lo que contribuye a la conservación del medio ambiente.

La cadena también se involucra en programas de responsabilidad social como educación y alfabetización (a través de la Fundación Starbucks), control de VIH SIDA y mejoramiento de la calidad de vida de quien lo padece, protección del medio ambiente y actividades artí­sticas.

Starbucks es también el patrocinador más importante de la Organización Internacional para el Desarrollo y Ayuda, CARE (por sus siglas en inglés), enfocados en alfabetización y ayuda en respuesta a desastres naturales. Asimismo, a través de sus Green Teams, revisan, reducen, reusan, reciclan y replantean las prácticas relacionadas con el medio ambiente, tanto en las tiendas como en las plantas de tostado de la cadena. De hecho, uno puede tomar de un canasto que se halla en cada cafeterí­a, una bolsa de composta gratuitamente, para utilizarla en su casa.

Esto es tomar una taza de café y ponerse a reflexionar que no sólo para ganar dinero se abre una compañí­a, sino para realmente servir un poco en este mundo y dejar huella para nuestros hijos.


2 Comentarios para “Starbucks, medio ambiente y bienestar social”

  1. Alex ha dicho:

    Es interesante, en el sentido del papel y el reciclaje, el hecho de que muchas empresas buscan reducir gastos y con ello fomentan el uso de medios online para las facturas y su enví­o: ellas ahorran en el mailing masivo de las facturas, se ahorra papel, y uno se evita el hecho de tener miles de papeles que terminan en la basura, antes o después.

  2. Juan Antonio ha dicho:

    Starbucks es quizá una de las compañí­as globales más proactivas en cuestiones de bienestar social, pero la eficacia de su trabajo se extiende también a la divulgación que se hace en torno al mismo.

    Esto me recuerda una encarnizada discusión en la que discutí­a con un “guardián de la soberaní­a cafetalera”, quien aseguraba que la entrada de Starbucks a México era el peor de los cánceres para los productores. Ahora han sido de los más beneficiados por la presencia de esta empresa. Se siente bien, tener la razón…

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