Archivo de Agosto, 2007

“Hijo, algún dí­a todo esto será tuyo”.

Es una frase común, la hemos oí­do en la TV o en el cine; quizás tal vez nosotros mismos la hayamos dicho o al menos pensado. La pregunta real es ¿que es “todo esto”?

Esa es la reflexión de responsabilidad social que la Fundación Brasileña para la Conservación de la Naturaleza, FBCN, expone en este impreso. Una fotografí­a impresionante que grita “calentamiento global” y una cuestionante al final ¿Qué le estamos dejando a nuestros hijos?

Advertising Agency: Contemporanea, Rio de Janeiro, Brazil
Creative Directors: Mauro Matos, Carlos Pedrosa
Art Director: Fabiano Pinel
Copywriter: Daniel Japa
Photographer: Artluz Studio
Published: June 2007

30.08.2007

Cada dí­a se populariza más el concepto de “Huella Ecológica“, por lo que parece necesario definirlo y explicarlo: Todos los seres humanos, plantas y animales del planeta requieren de alimento, energí­a y agua para crecer y vivir. En el caso del hombre, la cantidad de recursos que utiliza depende de su estilo de vida.

Al consumir recursos de forma irracional, se reduce la superficie de bosques, praderas, desiertos, manglares, arrecifes, selvas, y la calidad de los mares del mundo. Al impacto de una persona, ciudad o paí­s, sobre la Tierra, para satisfacer lo que consume y para absorber sus residuos, se conoce como huella ecológica.

En varios sites socialmente responsables, se presenta una simplificación de los cálculos para obtener una huella ecológica personalizada, dando una idea de cuánto terreno y espacio marino es necesario para satisfacer las necesidades de consumo y desechos personales. Los resultados pueden ser apabullantes. Aquí­ el cuestionario de la Huella Ecológica, ví­a WWF.

Se trata de una acción de hace un par de años, sin embargo, al estar a tres meses del Dí­a Mundial del SIDA, 1o de diciembre, vale la pena recordar un desarrollo de Buenos Aires, donde en una ejecución socialmente responsable por parte del gobierno, se le colocó al Obelisco de la Ciudad, un condón de 67 m de color rosa, ello obviamente con el fin de promover su uso y arrebatar vidas a la terrible pandemia.

Cabe destacar que la guerrilla no es originaria de Argentina, sino una réplica de la efectuada en Parí­s por ActUp y Benetton, quienes lo colocaron en el Obelisco de la Plaza de la Concordia.

Es indudable que la acción genera atención, publicity y seguramente en muchos, reflexión. El problema de varios otros paí­ses en los que se podrí­a implementar, debido a su alto í­ndice de casos, es enfrentar gobiernos de mentes recalcitrantemente cerradas, para los cuales el SIDA parece ser todaví­a una cuestión de moral.

En Francia, la Asociación de Alcaldes, en una acción para incentivar la responsabilidad social ambiental, publicó estos anuncios en los mobiliarios urbanos de la ciudad. En ellos se hacen indicaciones como las que Al Gore propone para frenar el calentamiento global.

Los posters invitan a generar conciencia sobre el ahorro que representa el reciclaje de envases. Así­, en la imagen de la botella de vidrio, se puede leer: 40 botellas en vidrio reciclable=12 kg de arena y 1 m3 de gas natural ahorrados. Mientras que en la 2a imagen, el de la botella plástica, se lee: 12 empaques en plástico reciclabe=1 kilo de CO2 menos.

Además de ello, el copy principal versa así­: Clasificar es preservar (refiriendo a la clasificación o separación de la basura).

Esta campaña se basa en hechos reales sobre preservación ambiental:

Los ingredientes que componen el vidrio (cal, arena y carbonato sódico) se calientan hasta 1.400 º C hasta que se funden, consumiendo este proceso 4.200 kilocalorí­as de energí­a para fabricar un kilo de vidrio. Sin embargo, este material puede volver a fundirse y reciclarse. Este proceso de reciclado consume un 24% menos que el inicial, lo que representa un ahorro enorme. El vidrio generado a partir de material reciclado reduce la contaminación atmosférica en un 20% y la contaminación del agua en un 50%. Debido al tiempo que tarda el vidrio en descomponerse, la botella que se tira hoy a la basura seguirá en el vertedero en el año 3.000; por ello es de vital importancia separarlo del resto de los desperdicios.

Respecto al plástico, si bien existen más de cien tipos, los más comunes son sólo seis, y se les identifica con un número dentro de un triángulo para los efectos de facilitar su clasificación para el reciclado, ya que las caracterí­sticas diferentes de los plásticos exigen generalmente un reciclaje por separado.

Una campaña que apela a la conciencia y a la educación de los ciudadanos.

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ING Américas, la compañí­a aseguradora, anunció una donación de 250 mil dólares al Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y a la Cruz Roja Internacional para tareas de reconstrucción en zonas afectadas por el terremoto en Perú.

En un comunicado, Tom McInerney, presidente y jefe ejecutivo de la compañí­a, señaló que como parte de la comunidad empresarial peruana, la empresa tiene un compromiso con la sociedad, una “responsabilidad con los paí­ses en los que operamos y en los que viven nuestros empleados”.

McInerney exhortó a sus trabajadores de todo el mundo (120 mil empleados en 50 paí­ses) a hacer donaciones personales a través de un programa puesto en marcha por la compañí­a. Tan sólo en el continente americano tienen 28 mil empleados, con operaciones en Estados Unidos, Canadá, México, Brasil, Chile y Perú.

Este tipo de acciones no sólo generan “good will” del exterior hacia la compañí­a, sino sentido de pertenencia al interior. Un ejemplo de Responsabilidad Social Empresarial llevada a la acción de forma global para una aplicación local.

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